Triángulos – simétrico, ascendente y descendente

Martin Krpenský Verificado por la redacción
Publicado 6 min de lectura
Análisis de precios impreso sobre una mesa con un triángulo dibujado encima, junto a una regla y un lápiz
Contenido del artículo

El triángulo es una figura que aparece en el gráfico cuando el rango del precio se va estrechando. Los máximos y los mínimos convergen hacia un punto común y el mercado se detiene por un tiempo entre dos líneas, hasta que rompe una de ellas.

Cómo se forma el triángulo

El mercado se mueve en ondas entre la oferta y la demanda. Cuando la diferencia entre ambas se reduce, cada onda siguiente es más corta que la anterior. Los máximos bajan, los mínimos suben, o se mueve solo una de esas dos series. La línea que une los máximos y la que une los mínimos convergen y forman la figura de un triángulo.

Se distinguen tres variantes según cómo se comportan esas dos líneas.

formaciónlínea superiorlínea inferior
simétricobajasube
ascendentehorizontalsube
descendentebajahorizontal

Las líneas del triángulo son un nivel corriente de soporte y resistencia, solo que inclinado. Vale lo mismo para ellas. Cuantas más veces las toca el precio sin romperlas, más importancia tienen para el mercado.

Triángulo simétrico

El más frecuente de los tres. La línea superior une máximos decrecientes, la inferior une mínimos crecientes y ambas convergen a una velocidad parecida.

Triángulo simétrico con volumen decreciente y proyección del objetivo tras la ruptura

Triángulo simétrico. A la izquierda está marcada la altura de la base, a la derecha la misma distancia trasladada desde el punto de ruptura. Las barras de abajo son el volumen.

Expresa indecisión, cuando ninguno de los dos lados tiene ventaja. Por eso se espera la ruptura y solo eso es una señal legible.

En la práctica se aborda de dos maneras. Unos lo operan solo en la dirección de la tendencia que precedió a la formación, es decir, ruptura hacia arriba en un mercado alcista y hacia abajo en uno bajista. Otros toman los dos lados sin importar la tendencia previa. El filtro por la tendencia previa quita una parte de las rupturas falsas, pero deja pasar los movimientos que van en su contra.

Triángulo ascendente

La línea superior es horizontal, es decir, una serie de máximos más o menos al mismo nivel. La línea inferior sube, porque cada mínimo siguiente está más alto que el anterior.

Triángulo ascendente con resistencia horizontal y mínimos crecientes

Triángulo ascendente. Los compradores están dispuestos a pagar cada vez más, mientras los vendedores sostienen el mismo nivel de precio.

Esa línea horizontal de arriba es un nivel donde hay suficientes órdenes de venta para frenar el precio cada vez. Los mínimos crecientes significan que los compradores están dispuestos a pagar cada vez más. Cuando las órdenes de venta en ese nivel se agotan, el precio pasa por encima.

La formación aparece tanto en un mercado alcista como en uno bajista. En el alcista confirma la continuación, en el bajista puede anticipar un cambio de dirección.

Triángulo descendente

El caso espejo. La línea inferior es horizontal, es decir, una serie de mínimos al mismo nivel, y la línea superior baja, porque cada máximo siguiente está más abajo.

Triángulo descendente con soporte horizontal y máximos decrecientes

Triángulo descendente. Los vendedores se conforman con un precio cada vez más bajo, mientras los compradores sostienen un mismo nivel.

En el nivel horizontal de abajo hay órdenes de compra que levantan el precio una y otra vez, pero los vendedores se conforman cada vez con un precio menor. Cuando el interés comprador en ese nivel se seca, el precio cae por debajo.

Igual que el ascendente, aparece en las dos tendencias. En la bajista confirma la continuación, en la alcista puede tratarse de un cambio de dirección.

Qué dice el volumen

El volumen suele bajar durante la formación. El rango se estrecha, los operadores esperan y la actividad se seca. En los gráficos de arriba son esas barras grises que se van acortando.

En la ruptura eso debería invertirse. El aumento del volumen muestra que detrás del movimiento hay interés real y no solo una oscilación momentánea en un mercado delgado. La ruptura que llega sin volumen regresa más seguido hacia adentro de la formación.

Hasta dónde puede llegar el movimiento

La estimación habitual del objetivo parte de la altura del triángulo. Se mide la distancia vertical entre las líneas en su parte más ancha, es decir, al comienzo de la formación, y esa misma distancia se traslada desde el punto en el que el precio rompió la línea.

En los tres gráficos es ese par de corchetes verticales.

Es una estimación aproximada, no un pronóstico, porque solo dice qué movimiento correspondería al tamaño de la consolidación previa.

Dónde falla

El triángulo se reconoce con seguridad solo en retrospectiva. Mientras la formación se está armando, las líneas son apenas dos rectas trazadas por unos pocos puntos y con cada movimiento nuevo se pueden correr.

Las rupturas falsas son comunes. El precio rompe la línea, barre las órdenes del otro lado y vuelve. Justamente por eso se sigue el volumen y por eso una parte de los operadores espera la confirmación en vez de entrar al primer toque.

Cuanto más cerca del vértice, más débil es la señal. La ruptura que llega en el último cuarto del triángulo, cuando las líneas casi se tocan, suele ser menos confiable que una ruptura anterior.

De forma parecida se leen las banderas alcistas y bajistas.

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