El timeframe (TF), o temporalidad, es la unidad de tiempo con la que se muestra el gráfico de precio de un activo (una acción, un par de divisas, una materia prima). Los timeframes pueden indicar durante cuánto tiempo se mantiene una determinada tendencia en el mercado. Los operadores pueden reconocer esas tendencias, lo que les permite definir mejor los puntos de entrada y de salida durante la operativa. Para lograr resultados consistentes es importante que el operador entienda las tendencias y los intervalos de tiempo.
Los timeframes tienen por objetivo ayudar a decidir cuándo conviene entrar y cuándo salir. Suelen dividirse en largo, mediano y corto plazo, y los operadores a menudo combinan varios timeframes en su actividad.
Los timeframes básicos
Los timeframes más utilizados son estos: 1 minuto (M1), 5 minutos (M5), 15 minutos (M15), 30 minutos (M30), 1 hora (H1), 4 horas (H4), 1 día (D1), 1 semana (W1) y 1 mes (MN). Se trata, por lo tanto, del periodo que divide el gráfico en partes, cada una de las cuales muestra la evolución del precio en ese lapso.
En un gráfico de barras o de velas, una barra o una vela representa entonces un tramo de 1 minuto (M1), 1 hora (H1), un día (D1), etc.
En la plataforma, el timeframe se cambia con un solo botón, normalmente arriba a la izquierda. Cuidado con una confusión habitual: el ajuste del intervalo no es lo mismo que el rango de historial mostrado. Cuando pasas el gráfico de horario a diario, cambia la duración de cada vela. Si en cambio haces clic en 1M o 1Y en la barra inferior, solo se desplaza el encuadre y la duración de la vela sigue siendo la misma.
Con (1) está señalado el ajuste del intervalo, es decir, la duración de una vela: eso es el timeframe. Con (2), el rango de historial mostrado: cambia el encuadre, no el timeframe.
Desde un punto de vista práctico, cuanto más corto es el timeframe, más detalle muestra el gráfico, más oportunidades de operación aparecen y más rápido transcurre la propia operativa.
Si operas durante el día, por ejemplo, elegirás el gráfico horario como timeframe de la tendencia y el de 15 minutos como timeframe de entrada. En ese caso, las velas horarias deberían ayudarte a determinar la tendencia del mercado, mientras que las de 15 minutos servirán para construir los puntos de entrada y cerrar posiciones según la tendencia identificada en las velas horarias.
La distancia entre el timeframe en el que se lee la tendencia y aquel en el que se opera es una convención, no una regla. Alexander Elder, en Trading for a Living, deriva su “factor cinco” del calendario —4,5 semanas en un mes, 5 días de negociación en una semana, 5 a 6 horas en una jornada de negociación— y él mismo lo describe como aproximado; en el método Triple Screen, ese múltiplo de cinco separa el gráfico semanal, donde se determina la tendencia, del diario, donde se busca la señal. La entrada en sí no necesita en Elder ningún tercer gráfico: la tercera pantalla es una técnica de colocación de la orden y, en la edición más reciente, de 2014, admite que puede ejecutarse en el mismo timeframe en el que se opera. En los mercados de 24 horas, además, la cadena deja de encajar, porque allí la jornada de negociación no tiene cinco horas, sino veinticuatro.
Los timeframes más cortos deberían ayudar a determinar la evolución del precio dentro de una línea de tendencia más larga. Operar en varios timeframes resulta muy útil como técnica y como estrategia precisamente porque cada operador puede crear sus propias combinaciones de timeframes según su estilo preferido.
El mismo mercado, dos timeframes. En el gráfico diario el precio sumó 2,7 % en un mes, pero el tramo de dos días señalado parece, en el gráfico horario, una tendencia bajista con una pérdida de 0,8 %. Las dos cosas son ciertas, cada una en su timeframe.
¿En qué timeframe operar?
Lo primero que surge es la pregunta de qué timeframe elegir para la propia operativa y para el propio estilo. Cada operador puede elegir sus timeframes para planificar las entradas y las salidas. Puede escoger el que mejor se ajuste a su estilo de trading y también a sus objetivos en operaciones de corto, mediano o largo plazo.
| Timeframe | A quién le sirve | Cuánto se mantiene la posición | Cuántas operaciones |
|---|---|---|---|
| M1 a M5 | scalping | minutos | decenas al día |
| M15 a H1 | operativa intradía | horas, se cierra antes del fin del día | varias al día |
| H4 a D1 | swing trading | días o semanas | varias por semana |
| D1 a W1 | operativa posicional | semanas o meses | varias al mes |
La tabla no es una receta, pero muestra qué cosas van juntas: cuanto más corto es el timeframe, más operaciones, más tiempo frente al gráfico y menor es el movimiento que tiene que bastar para cubrir los costos.
No existe un momento universalmente mejor para operar. Le corresponde a cada operador elegir sus intervalos según el tiempo que pueda dedicar a seguir los gráficos. Los timeframes largos los eligen quienes buscan un análisis más detallado para identificar tendencias de largo plazo. Los cortos, en cambio, se usan normalmente para entradas y salidas rápidas, lo que permite hacer incluso decenas de operaciones al día.
- Hay que tener presente que la operativa tiene que dejarnos una buena sensación: el aspecto psicológico es muy importante. La cuestión del timeframe es bastante subjetiva, y donde uno se siente cómodo, a otro puede no convenirle.
Para un operador el timeframe H1 es muy rápido y para otro, lento. Por ejemplo, si operas en gráficos diarios (D1) harás solo unas pocas operaciones al mes, porque allí hay menos oportunidades que en los timeframes más cortos.
Al contrario, si sigues gráficos de un minuto tendrás incluso decenas de operaciones al día. Para un operador principiante, sin embargo, es un estilo insostenible por lo rápido, que llevaría a operaciones poco meditadas y con pérdidas.
Qué le hace el timeframe a los costos
Elegir el timeframe no es solo una cuestión de comodidad: cambia la relación entre la ganancia esperada y lo que se lleva el bróker.
En un gráfico de un minuto el movimiento objetivo suele ser de unos pocos pips, pero en cada entrada pagas el mismo spread que en un gráfico diario. Diez operaciones al día significan diez spreads pagados, mientras que el movimiento del que sale ese pago es el más pequeño de todos los timeframes. Por eso el scalping es tan sensible a las condiciones del bróker y por eso en él un principiante suele perder antes de llegar a aprender a leer el gráfico.
En el extremo opuesto está la operativa posicional. El spread lo pagas una vez y deja de importarte, pero por cada noche que la posición permanece abierta se descuenta el swap. En una posición mantenida durante meses se convierte en la principal partida de costos, capaz de superar incluso un movimiento de precio decente.
En medio queda el swing trading, donde ninguno de los dos domina. Elijas lo que elijas, calcula ambos costos de antemano e inclúyelos en el plan de la operación, no después de ver el extracto.
La importancia de los timeframes largos
Los timeframes largos suelen servir mejor para determinar y reconocer los cambios en las tendencias y en el movimiento de los precios. Los tramos de tiempo más cortos captan a menudo movimientos de precio contrarios y de corta duración, y por eso muchos operadores combinan varios. Al usar distintos intervalos se abren distintas oportunidades y escenarios: los tramos cortos suelen señalar cambios periódicos de tendencia, mientras que los largos identifican las tendencias principales.
- La importancia de los timeframes en la operativa no está solo en fijar los momentos adecuados para entrar en una operación, sino también en proteger el capital inicial para que toda la actividad resulte rentable.
Los timeframes ayudan también a determinar la tendencia, que es la tarea básica del análisis técnico. Cuando se intenta identificar tendencias a partir del movimiento de los precios y de la dinámica del mercado, los timeframes largos ganan relevancia. La razón es que permiten revisar gráficos históricos que revelan las líneas de tendencia que fueron válidas en el pasado. Entender las tendencias significa que el operador podrá, con más probabilidad, reconocer mejor el resultado de sus puntos de entrada.