En los años setenta llegó una subida extrema de los precios del petróleo, escasez de combustible, largas colas en las gasolineras y existencias ajustadas en todo el mundo. Aquellos hechos desataron el pánico en el mercado. La situación mejoró finalmente con el aumento de la extracción en zonas como el mar del Norte, pero los precios del petróleo siguieron siendo inestables.
En el siglo XX el petróleo se convirtió en la materia prima dominante de la economía mundial. Impulsaba el comercio, el transporte, los hogares y las empresas, y sus usos se ampliaron todavía más: hoy es la base de plásticos, fertilizantes y medicamentos. En los últimos cincuenta años el precio del barril pasó por todo, de tres dólares a ciento cuarenta y siete, y una vez incluso por debajo de cero.
Qué mueve realmente el precio del petróleo
Antes de entrar en las fechas conviene entender un mecanismo, porque se repite a lo largo de toda esta historia.
La demanda de petróleo es muy rígida a corto plazo. Cuando el precio salta, la gente sigue yendo al trabajo y las fábricas no se detienen; el consumo baja poco y despacio. Igual de rígida es la oferta: un yacimiento nuevo no entra en producción en un mes y un pozo cerrado no vuelve a arrancar de un día para otro.
De ahí se deduce que el precio no lo decide tanto el consumo total como la capacidad libre de reserva, es decir, cuántos barriles diarios podría entregar el mercado de más si hiciera falta. Cuando ese colchón es grueso, una interrupción se absorbe y el precio apenas se mueve. Cuando es delgado, basta una guerra, una huelga o un huracán y el precio sube decenas de puntos porcentuales.
Por eso en el gráfico se alternan los saltos bruscos hacia arriba con caídas largas y lentas. Hacia arriba empuja el miedo a la escasez; hacia abajo presiona la nueva extracción, que reaccionó a ese miedo con varios años de retraso.
Los hitos que reescribieron el precio del petróleo
Niveles de precio clave en dólares por barril. Los valores marcados con tilde son niveles anuales aproximados; el resto son cotizaciones concretas documentadas.
Embargo petrolero (1973 – 1974). La Organización de Países Exportadores de Petróleo restringió las exportaciones a los Estados que habían apoyado a Israel en la guerra del Yom Kipur. El precio saltó de unos tres dólares a doce y muchos países conocieron por primera vez una crisis energética.
Revolución iraní (1979 – 1980). La revolución detuvo las exportaciones iraníes y redujo la oferta mundial. El precio trepó hacia los cuarenta dólares por barril, un choque comparable, según los parámetros de entonces, a doscientos de hoy.
El contragolpe del mercado (1980 – 1986). Los precios altos hicieron lo que siempre hacen los precios altos: compensaba extraer también donde antes no compensaba. La nueva producción fuera de la OPEP inundó el mercado y el precio cayó de cuarenta dólares a menos de diez.
Primera Guerra del Golfo (1990 – 1991). La invasión de Kuwait dejó fuera parte de los suministros del golfo Pérsico y el precio se duplicó en pocos meses, de veinte a cuarenta dólares.
El ascenso de China (2000 – 2008). No fue un choque, sino un tirón largo. La expansión industrial china elevó el consumo año tras año, mientras la nueva extracción no seguía el ritmo. La capacidad libre se adelgazó casi a cero y el 11 de julio de 2008 el WTI se negoció a 147,27 dólares, lo que sigue siendo el récord nominal.
Revolución del esquisto (2010 – 2016). La extracción estadounidense de esquisto añadió millones de barriles diarios. La OPEP decidió no defender su cuota de mercado y el precio cayó de cien dólares a menos de treinta.
Abril de 2020: el día en que el petróleo valió menos que nada
Es el momento que los resúmenes habituales recogen con más frecuencia de forma imprecisa, así que describámoslo bien.
Las restricciones por el covid hundieron el consumo de combustibles más rápido de lo que nadie esperaba. El petróleo, en cambio, no dejó de fluir, porque parar los pozos es caro y lento. El excedente tenía que ir a alguna parte y la capacidad de almacenamiento de Cushing, en Oklahoma, lugar de entrega física del contrato estadounidense, se acercaba a llenarse.
Quien mantenía el contrato de WTI de mayo el día antes de su vencimiento tenía un problema. Debía encontrar dónde almacenar físicamente los barriles o pagar a alguien para que se los quedara.
Aquel día es una buena lección sobre en qué se diferencia el precio de una materia prima del precio de un contrato sobre ella. Si opera a través de derivados, el vencimiento y la entrega física no son un detalle, sino la esencia.
2022: la invasión rusa y el segundo pico
Tras el desplome del covid llegó una recuperación de la demanda a la que la extracción no acompañó, y la invasión de Ucrania en febrero golpeó un mercado ya tensionado. El Brent saltó en marzo de 2022 a 139,13 dólares, a solo unos dólares del récord de 2008. El WTI estadounidense superó los 130 dólares.
Fue el mismo patrón que en 1973 y 1979: un choque geopolítico en un mercado con poca capacidad libre. Y, como siempre, la retirada llegó en cuanto se redirigieron los suministros y el consumo se ajustó.
Cuánto es eso en dinero de hoy
Aquí está la trampa en la que cae casi todo repaso de precios históricos. Doce dólares en 1974 y doce dólares hoy no son lo mismo.
Teniendo en cuenta la inflación del dólar estadounidense, el pico de 1980 queda en dinero de hoy en la misma liga que el récord nominal de 2008, y según el deflactor utilizado incluso por encima. A la inversa, el petróleo «caro» de los últimos años parece más bien corriente una vez ajustado.
La conclusión práctica es sencilla. Si compara precios a lo largo de décadas, compárelos en términos reales. Un gráfico nominal dice cuánto se pagó, pero no cuánto dolió.
Dónde seguir los precios del petróleo
Las cotizaciones actuales del WTI estadounidense, con gráfico, están en la página Petróleo WTI. Allí el histórico se ve de forma continua y no solo por hitos, lo que complementa bien este repaso.
Conclusión
Medio siglo de precios del petróleo cabe en una frase: el precio se dispara cuando se agota la reserva y cae cuando el precio alto fuerza nueva extracción. El embargo de 1973, la revolución de 1979, China en 2008 y la guerra de 2022 son variaciones del mismo motivo.
Abril de 2020 recuerda además que en materias primas se negocia un contrato, no la mercancía. Y toda esa serie de cifras solo cobra sentido cuando se convierte a dinero de hoy.