Ángulos de Gann: qué son y por qué no son exactos

Martin Krpenský Verificado por la redacción
Publicado 7 min de lectura
Nueve rayos de Gann con sus proporciones y ángulos, destacado el rayo 1×1
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W. D. Gann (1878–1955) desarrolló numerosos métodos propios de análisis de gráficos de precios. Dedicó la mayor atención a los ángulos geométricos, que según él describen la relación entre el tiempo y el precio. Creía que a partir de ellos se podía prever el siguiente movimiento del precio.

De ahí salieron tres herramientas que hasta hoy se encuentran en las plataformas de trading: la línea de Gann, el abanico de Gann y la cuadrícula de Gann. Las tres se apoyan en la proporción 1×1 y las tres tienen la misma limitación: su inclinación la determina la escala del gráfico, que ajusta el usuario, no el mercado.

Qué dibujaba Gann en realidad

Gann partía de que el tiempo y el precio están en equilibrio ideal cuando el precio sube o baja formando un ángulo de 45 grados con el eje del tiempo. Ese ángulo se denomina 1×1 y corresponde a un avance de una unidad de precio por cada unidad de tiempo.

La notación 1×1 es, por tanto, una proporción, no un dato geométrico. Que se vea como 45 grados es cosa del gráfico: solo ocurre cuando el eje X y el eje Y tienen la misma escala. La ayuda de MetaTrader lo dice expresamente: para que la relación entre el incremento del precio y el del tiempo corresponda a ángulos en grados, ambos ejes deben tener la misma escala.

Nueve rayos de Gann con sus proporciones y ángulos, con el rayo 1×1 resaltado Los nueve rayos básicos tal como los presenta la ayuda de las plataformas de trading. El más importante es el 1×1.

Nueve ángulos y qué tienen de particular

Gann destacaba los siguientes nueve ángulos y consideraba el 1×1 el más importante de todos:

ProporciónÁnguloProporciónÁngulo
1×882,5°2×126,25°
1×475°3×118,75°
1×371,25°4×115°
1×263,75°8×17,5°
1×145°

El único dato exacto de la tabla son los 45 grados. La proporción 1×2 significa dos unidades de precio por una de tiempo, es decir, una pendiente de 2, y el arcotangente de dos es 63,43°, no 63,75°. En la proporción 1×4 la diferencia es de casi un grado entero: el valor real es 75,96° y la tabla indica 75°.

La desviación tiene una regla: los nueve valores son arcotangentes reales redondeados al múltiplo más cercano de 3,75 grados, o sea noventa grados divididos entre veinticuatro. Por eso la tabla es perfectamente simétrica: 82,5 + 7,5, 75 + 15 y 63,75 + 26,25 dan noventa. El porqué de esa elección no se puede documentar a partir del texto de Gann. Es una reconstrucción posterior de los autores gannianos.

Ojo con otra trampa: la designación 1×2 y 2×1 se invierte según la fuente. La ayuda de MetaTrader 5 asigna 63,75° a la proporción 1×2; el propio artículo de MetaQuotes en el portal MQL5 asigna ese mismo ángulo a la proporción 2×1. Guíese por si el rayo es empinado o plano, no por su nombre.

La línea de Gann

La línea de Gann es un segmento trazado con un ángulo de 45 grados, es decir, ese 1×1: un cambio de precio por cada unidad de tiempo. Para construirla basta con marcar dos puntos.

Según el concepto de Gann, una recta con esa inclinación es una línea de tendencia de largo plazo, ascendente o descendente. Mientras los precios se mantengan por encima de la línea ascendente, el mercado conserva el sesgo alcista. Por debajo de la línea descendente, el mercado es bajista. La ruptura de la línea suele señalar un cambio de la tendencia principal. Cuando los precios caen hasta esa línea durante una tendencia alcista, el tiempo y el precio quedan, según Gann, plenamente equilibrados.

El abanico de Gann

Las líneas del abanico se construyen con distintos ángulos desde un suelo o un techo importante del gráfico de precios. También aquí Gann consideraba el rayo 1×1 el más importante, pero cualquiera de los nueve puede funcionar como soporte o resistencia según la dirección del mercado.

Si los precios caen por debajo de la línea 1×1, según Gann eso significa un giro de la tendencia y los precios deberían bajar hasta el siguiente rayo, en este caso el 2×1.

La cuadrícula de Gann

La cuadrícula es la última de las tres y se diferencia de la línea en que no traza un solo segmento, sino toda una red de líneas paralelas 1×1 en ambos sentidos. Se forma así una malla romboidal regular sobre todo el gráfico, cuyas intersecciones, según el concepto de Gann, funcionan como niveles de soporte y resistencia.

Para construirla se indican dos puntos que fijan el tamaño de la celda y con él toda la geometría. Vale por tanto lo mismo que para la línea y el abanico, solo que multiplicado: el tamaño de la celda es una elección, no una propiedad del mercado.

Los ángulos solo valen en un gráfico calibrado

La inclinación de la recta en la pantalla depende de cuánto precio corresponde a cada barra. Eso lo ajusta el usuario.

En MetaTrader sirve para ello el parámetro Pips Per Bar, es decir, el número de pips por barra. Mientras no lo configure, los 45 grados declarados no guardan ninguna relación con los datos. En TradingView la relación entre precio y barra se bloquea con la opción Lock price to bar ratio, que es voluntaria y viene desactivada por defecto.

La consecuencia es incómoda: dos personas que abren el mismo gráfico con una escala distinta obtienen de la misma herramienta niveles distintos y señales distintas. Gann no dejó ninguna regla sobre cómo elegir la escala.

Qué sabemos sobre su fiabilidad

Respuesta corta: casi nada.

Los ángulos de Gann no figuran entre las reglas que se examinan en las revisiones académicas sobre la rentabilidad del análisis técnico: la revisión de referencia de Park e Irwin, de University of Illinois, repasó 92 estudios modernos y en ellos aparecen medias móviles, rupturas de canal o reglas de filtro, pero no los ángulos de Gann. No es casualidad: un método en el que el usuario elige la escala y el punto de partida no se puede formular como una regla inequívoca, y lo que no se puede formular tampoco se puede probar ni refutar. David Aronson construye sobre esa diferencia todo un libro, Evidence-Based Technical Analysis.

A esto se suma el origen del método, que en los artículos sobre Gann suele omitirse. Gann derivaba sus pronósticos, entre otras cosas, de la astrología: en un material para un alumno de marzo de 1954 deduce la perspectiva del mercado del café a partir de aspectos planetarios. Y en el prólogo de su novela de 1927 admite él mismo que cifró el método a propósito.

¿Significa esto que las herramientas de Gann no sirven para nada? Como pronóstico, sí. Como recurso para trazar líneas de tendencia desde un suelo o un techo relevante, sirven igual de bien que cualquier otra recta trazada a mano.

Los datos sobre los ángulos corresponden a la ayuda de la plataforma MetaTrader 5; los cálculos de arcotangentes son propios. Información verificada a agosto de 2026.

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